viernes, 22 de enero de 2010

Nº 2: "CUÉNTAMELO"

El edificio de Radio Cinco se encontraba en el centro de la ciudad, arropado por las luces artificiales, los coches, el humo y los enormes edificios colindantes. Desde allí, se emitían todos los programas que habían hecho famosa a la emisora y a los jóvenes talentos que trabajaban allí. Habían conseguido convertirse en poco menos que estrellas. La joven estrella más prometedora de Radio Cinco, se llamaba Susana Andrés. Presentaba un programa llamado “Cuéntamelo”, un programa donde la gente llamaba para contar sus experiencias y sus anécdotas. Susana estaba feliz con aquel programa, le encantaba, pero algo destrozaría su alegría aquella noche de Febrero. Hasta aquel día, las llamadas que recibía Susana eran alegres y divertidas, pero no todo es alegría y diversión y ella lo descubriría, quizás de una manera bastante dura.

La presentadora indicaba al jefe de sonido que bajara la música, tenían otra llamada. La música paró y la voz de la presentadora se escucho de nuevo.

-Y seguimos aquí en cuéntamelo. Tenemos al otro lado del teléfono a Pablo, desde Bilbao. Buenas noches Pablo.
-Hola, buenas noches
-Bueno, ¿Qué te ocurre?, cuéntamelo
-Pues mira Susana, últimamente he tenido muchos problemas con mi madre y hoy me he peleado con ella – dijo Pablo al otro lado del teléfono. Su voz denotaba cierta tristeza.
-¿Vives solo con ella? – pregunto Susana, la presentadora
-Si – contesto Pablo
-Dices que te has peleado con ella, ¿Por qué? ¿Qué ha pasado?
-Bueno lo que siempre pasa, eso no importa, no quiero contarlo
-Bale, ¿Y estáis bien los dos?
-No
-¿Asique no ha sido simplemente una pelea verbal?
-No
-¿Tu estas bien, Pablo?
-Si, yo si
-¿Y tu madre?
-No, creo que está muerta – dijo Pablo y colgó. Susana seguía hablando, preguntando por Pablo, pero el ya no estaba al otro lado del teléfono. Decidió parar la emisión y llamar a la policía, pero, ¿Desde donde llamaba Pablo? No podía saber desde que sitio concreto de Bilbao le había llegado la llamada. Tampoco sabía si se trataba de una broma o no.El programa siguió su curso habitual. la gente llamaba para contar divertidas anécdotas que a Susana ahora le parecian estupidas. Por alguna razón, las llamadas cesaron y el programa termino antes de lo habitual.

Cuando todo hubo terminado, la presentadora Susana decidió irse a casa. El programa terminó a una hora poco habitual aquella noche de Febrero. Susana no lograba comprender lo que había pasado en su programa, aun no daba crédito.

Cogió su coche y se dirigió a casa para intentar descansar, aunque aquella noche le costaría mucho conciliar el sueño. Seguiría durante horas dándole vueltas a aquel suceso. Cuando por fin consiguió dormirse su móvil comenzó a sonar. Susana se sobresaltó, pero rápidamente recobro el conocimiento y agarro su móvil. La llamada era de un compañero de trabajo, Diego, el jefe de sonido para ser más exactos.

-¿Susana? – preguntó Diego
-¿Si? – aun estaba adormilada pero pudo distinguir un ligero atisbo de preocupación en la voz de Diego.
-Pón las noticias y después llámame de nuevo, ¿Vale?
-¿Pero qué pasa?
-Tu, tu pón las noticias – Diego cortó la comunicación. Susana se quedo un rato sentada en su cama antes de levantarse del todo. Se dirigió hacia la sala de estar. Cogió el mando del televisor y puso el canal de noticias. Estaban hablando sobre un asesinato. Un adolescente había golpeado a su madre hasta matarla, un adolescente de Bilbao, un adolescente de nombre Pablo. Tras matar a su madre el chico había desaparecido y nada se sabía de él.

Susana no volvió a llamar a Diego. Se quedo durante horas sentada en el sofá, con la mirada perdida, pensando porque querría un chaval decirle que acababa de matar a su madre. “¿Qué por qué? Tu misma lo dices en tu programa, cuéntamelo, cuéntame lo que sea” le dijo burlonamente una lejana voz.

1 comentario:

  1. este también me ha gustado, más que el anterior incluso!las ideas están más ordenadas y conectan mejor!
    espero más relatos!(ahora comprendo lo tuyo con la criminología...)

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